Prostibulo en mexico mundo+

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Al tratar la prostitución como un trabajo como cualquier otro, la idea era alejar a las mujeres de los proxenetas que a menudo manejan el comercio sexual. Las trabajadoras del sexo en Alemania ahora pueden pagar para tener una pensión y demandar un seguro de salud.

No es como la calle donde no sabes lo que pasa con un hombre", dice Hannah, de 22 años, quien llegó a Stuttgart después de dos años trabajando en un burdel de Berlín.

Pero los críticos dicen que el enfoque liberal de Alemania con sus leyes sexuales ha fracasado espectacularmente, al normalizar la prostitución y convertir al país en lo que ahora llaman el "prostíbulo de Europa".

Muchas de las mujeres que trabajan en el Paradise Stuttgart son de países de Europa del Este, como Rumania y Bulgaria.

La feminista Alice Schwarzer ha liderado una campaña para que Alemania cambie el curso con respecto a sus leyes sobre prostitución y copie el enfoque de Suecia, donde es ilegal comprar servicios sexuales pero no venderlos. Esto significa que un hombre hallado con una prostituta se enfrenta a una fuerte multa o acusación, pero la mujer no.

El problema es que endurecer la regulación en una parte de Europa a menudo tiene un efecto de reacción en cadena en otra. Por eso es que la ubicación es absolutamente perfecta", explica el jefe de marketing de la compañía, Michael Beretin.

En Saarbrücken hay preocupación por el crecimiento de la industria del sexo transfronteriza. También los campos de refugiados son terreno propicio para reclutarlas", explica Siddharth Kara, en conversación telefónica desde su casa de Los Angeles.

El negocio de la esclavitud moderna, que publica ahora Alianza Editorial. El resultado de este amplio trabajo de campo es el libro sobre este negocio inhumano, que hace hincapié en los aspectos económicos sin olvidar el drama profundo de las jóvenes explotadas. Dramas como el de Mallaika, una ex esclava sexual que Kara encontró en Bombay. Casada a los 13 años, tras parir dos hijos muertos, el marido la vendió a un proxeneta cuando apenas había cumplido los 16 años.

Mallaika trabajó toda su juventud como esclava sexual, obligada a satisfacer a decenas de clientes al día. Todos los días morían violentamente esclavas como ella. Después pasó a trabajar como prostituta por el sistema indio de adhiya. La mitad de lo que ganaba era para el dueño del prostíbulo. Infectada con el virus del sida cuando Kara la encontró, Mallaika era consciente de que sus días estaban contados. Siddharth Kara, miembro de la dirección de la ONG Free the Slaves, creada en por un grupo de intelectuales para luchar contra la esclavitud, cuenta que su interés por el tema surgió en sus años de estudiante en la Universidad de Duke Carolina del Norte.

En , Kara pasó unas semanas en el campo de refugiados de Novo Mesto Eslovenia. Allí, una joven bosnia le contó que soldados serbios raptaron a algunas de sus compañeras y las llevaron a prostíbulos de Belgrado. Ese recuerdo nunca le abandonó. Pero con un riesgo mucho menor. La corrupción policial, la de los guardias fronterizos, la del sistema judicial. Tampoco hay fondos para atender a las esclavas que consiguen liberarse y es difícil que denuncien a los traficantes.

Cuando Siddharth Kara inició su investigación, se encontró con que no había datos ni evidencias testimoniales de la trata. Ni siquiera en la prensa.

Hay periodistas y miembros de ONG que sólo pretenden contar historias sensacionalistas con las que construir sus propias carreras. Aparte de que hay una apatía institucional histórica a la hora de reconocer las dimensiones de este problema y darle una solución. Todas sufren continua violencia, son torturadas y amenazadas constantemente, y obligadas a mantener relaciones sexuales con decenas de individuos al día. En la ciudad santa de Benarés Kara se encontró con Devika, una adolescente con una historia estremecedora.

Me cogió de la mano y me dijo que me mataría si gritaba pidiendo ayuda. Me llevó a su casa y me violó. Abusaba de mi todos los días y traía a otros hombres para que tuvieran relaciones sexuales conmigo". El error de Tatyana los nombres que cita Kara en su libro no son auténticos fue presentarse al anuncio publicado por un diario de su ciudad natal, Chisinau Moldavia , en el que se solicitaban chicas para trabajar en el servicio doméstico en Italia.

Me obligaron a orinarme encima", relata en el libro.

El camino que conduce a esta localidad del centro de México, una carretera rodeada por volcanes, ya prepara al visitante. Allí no hay nada que ver", advierte el empleado de una gasolinera a pocas calles del desvío a la ciudad.

Pero en Tenancingo hay mucho que ver. Este lugar tiene una larga historia de complicidad con la explotación de mujeres. Ser tratante se convirtió en una aspiración para los jóvenes e incluso niños del pueblo… Se convirtió en algo cultural", dice. Y la especialidad de los padrotes de Tenancingo, su denominación de origen, es conquistar a sus víctimas.

Les prometen una casa, un buen coche… todo lo que ellas nunca podrían tener. Salió de su país con la promesa de trabajar como mesera en un restaurante, pero fue vendida de prostíbulo en prostíbulo. Ahora vive en un refugio para víctimas en México y sueña con convertirse en futbolista. Me decían que tendría que trabajar hasta que pagara la deuda, el viaje que había hecho desde mi país hasta aquí.

Y que no intentara huir", cuenta. Hay periodistas y miembros de ONG que sólo pretenden contar historias sensacionalistas con las que construir sus propias carreras. Aparte de que hay una apatía institucional histórica a la hora de reconocer las dimensiones de este problema y darle una solución.

Todas sufren continua violencia, son torturadas y amenazadas constantemente, y obligadas a mantener relaciones sexuales con decenas de individuos al día. En la ciudad santa de Benarés Kara se encontró con Devika, una adolescente con una historia estremecedora. Me cogió de la mano y me dijo que me mataría si gritaba pidiendo ayuda.

Me llevó a su casa y me violó. Abusaba de mi todos los días y traía a otros hombres para que tuvieran relaciones sexuales conmigo". El error de Tatyana los nombres que cita Kara en su libro no son auténticos fue presentarse al anuncio publicado por un diario de su ciudad natal, Chisinau Moldavia , en el que se solicitaban chicas para trabajar en el servicio doméstico en Italia.

Me obligaron a orinarme encima", relata en el libro. Su primera parada fue Serbia, donde fue comprada por traficantes albaneses. De allí pasó a Grecia, donde los mafiosos que la acompañaban la subieron a un ferry rumbo a Italia. Todas las noches tenía que alternar con los clientes, y satisfacerles sexualmente. La oferta de esclavas sexuales en Italia es tan abundante, que los precios del acto sexual se han reducido a la mitad. La clientela se ha multiplicado.

Clientes no les faltan. Reconoce que ya sea por entretenimiento, por impulsos violentos o por cualquier otro propósito, no hay rincón del mundo donde los hombres no acudan a los prostíbulos.

Estados Unidos, con leyes prohibicionistas muy estrictas e implacablemente aplicadas, es uno de los lugares donde el comercio sexual parece tener menos éxito. Pero no deja de ser una excepción. Es cierto que algunos hombres lo consumen sin mayores problemas de conciencia. Hay razones biológicas, sociales, no lo sé. Obviamente, sin hombres dispuestos a pagar por sexo no existiría esta esclavitud.

Pero no todos los hombres son responsables de ella. Solo una pequeña parte". Porque se produce un trasvase neto de riqueza y recursos de las economías pobres a las ricas junto a otro fenómeno, el de la falta de derechos humanos en los países en desarrollo".

No es culpa de la religión en sí, sino del uso que se hace de ella", dice Kara. Y no parece convencido de que sirvan para erradicar la trata de mujeres. Allí se encuentran auténticas esclavas, adolescentes que cobran apenas cuatro euros la hora de sexo, y donde la atmósfera es deprimente y sórdida hasta extremos inauditos.

También hay prostíbulos suntuosos para los turistas ricos y hombres de negocios que llegan al país en busca precisamente de eso.

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Las niñas y jóvenes que se ofrecen por unas pocas rupias en los prostíbulos gigantescos de Kamathipura y Falkland Road, en Bombay, no son muy diferentes de las adolescentes del este europeo encerradas en clubes de alterne de Mestre, cerca de Venecia. Obviamente, sin hombres dispuestos a pagar por sexo no existiría esta esclavitud. La corrupción policial, la de los guardias fronterizos, la del sistema judicial. Todas sufren continua violencia, son torturadas y amenazadas constantemente, y obligadas a mantener relaciones sexuales prostitutas junquera multa clientes prostitutas decenas de individuos al día. Otra de las prostitutas célebres en la historia es "Barragana de Aguascalientes", mujer cuya belleza y seducción fue debilidad de muchos. Pero no deja de ser una excepción. En inició en la Ciudad de México un cambio de régimen, el cual se prostibulo en mexico mundo+ por perseguir a quienes ejercían a prostitución. Hallaron los restos de una mexicana desaparecida en Utah. No se puede hablar de un comercio sexual, pero era un prostíbulo autorizado por vestidos prostitutas prostitutas gordas rey y administrado por el ayuntamiento, aunque también había clandestinos y las prostitutas callejeras, que eran perseguidas", contó la investigadora del INAH. Hay periodistas y miembros de ONG que sólo pretenden contar historias sensacionalistas con las que construir sus propias carreras.

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