Burdeles en costa rica prostitución y feminismo

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Un modo amable de esc… Javier Navascués Pérez: Legalización de los… Monseñor José Ignacio Munilla: Contra los portones A las Crítica al discurso La socióloga Monserrat Sagot, una de las asistentes a la marcha, dijo que la manifestación no era contra la Iglesia, sino contra el discurso de la Iglesia que justifica la violencia contra las mujeres , que llama a las mujeres a comportarse porque así no van a ser víctimas de violencia.

La mayoría de ticos nos sentimos avergonzados y tristes por estar presenciando escenas que hasta hace poco eran inconcebibles en nuestro país.

Desde la fundación de la Iglesia ha habido cosas bastante peores que esta, de la que nadie se acuerda. Son ellas mismas las que fomentan la violencia. Lo peor es que lo han traído aquí también. Si son siempre como reflejan que son en estos momentos, han perdido varios puntos de humanidad.

Menos mal que son pocos. Lo malo, si es poco, mejor. Tony de New York. Con semejante nombre ya sabemos de que se trata todo esto y como debemos tener en cuenta su posición y prpuesta. Este tema no es en contra de la iglesia como tal, sino que no es posible que se nos diga a las mujeres que es nuestra culpa si un hombre nos viola o nos manosea mientras caminamos. Es un país libre y gracias a eso nos podemos expresar, hombres y mujeres por igual. En Costa Rica es un descaro como los hombres se aprovechan de nosotras y hasta para subirnos al bus tenemos que estarnos cuidando para que no nos manoseen.

Como se nota que los hombres no saben lo que es estar siempre temerosas por lo que nos puedan hacer. Si los que escriben estos comentarios son cristianos debería de ponerse a pensar que haría Cristo, ustedes creen que el haría esos comentarios? Y pues si creen que las mujeres somos las culpables de todo, pues deberían de irse a vivir al medio oriente.

Los agresores y violadores siempre encuestan una excusa para hacer las cosas que hacen, aunque andemos vestidas de monjas lo van a seguir haciendo porque desgraciadamente ya es parte de una cultura que no respeta nada, ni siquiera los derechos humanos. Que pena que la iglesia use la influencia que tiene para hacer comentarios que lastiman a las mujeres y que fomentan la violencia.

Oíga, si en su país hay hombres sucios con las mujeres no eche la culpa a la Iglesia sino a ustedes mismos como sociedad. Dejen ya de marear la perdiz con excusas baratas y no justifiquen el abuso e insulto contra los católicos hasta cuando protestan por el precio del Kg de pollo. Estas jóvenes y muchachos actuaron sin haber leído el discurso completo de Mons. Ulloa, actuaron dirigidos por las frases descontextualizadas que les ofrecieron dos medios de comunicación.

La frase textual de Mons. Kerelia, usted escribió esto, " Nunca dijo el obispo Ulloa semejante barbaridad. Todos los cristianos, tanto hombres como mujeres estamos llamados a vestir modestamente porque eso es una virtud agradable a Dios, no porque queramos ser populares. Yo sé como se comportan muchos hombres en Costa Rica, pésimamente, pero también sé que echarle a la Iglesia la culpa de semejante comportamiento no es justo.

Tomar el mensaje del obispo, tergiversarlo, y luego aprovechar la distorción de su mensaje, es un acto de cobardía, no de valentía. Si les importara la Iglesia, serían buenas hijas de la Iglesia y no estarían orgullosas de llamarse meretrices en las calles de la capital costarricense. Me parece un poco exagerado todo este asunto de "la Marcha".

En nuestras sociedades caracterizadas como patriarcales, considerar el privilegio masculino sobre las mujeres parte del supuesto de que la sexualidad femenina tradicionalmente se orienta hacia la sumisión, la pasividad, de ahí que la inseguridad y vulnerabilidad de la mujer ha operado en provecho de la dominación sexual masculina.

El abuso sexual opera como mecanismo que transmite un doble mensaje para las mujeres: Todas las medidas para erradicar, controlar o legalizar la prostitución se focalizan en las mujeres, siendo el cliente el gran ausente. Son las mujeres quienes son "controladas", "registradas", las que tienen que acudir al "control sanitario". Ellos demandan los "servicios" de las mujeres prostitutas, pero no adquieren una libreta de profilaxis a la hora de la demanda, son los que gozan de invisibilidad, inmunidad y de protección.

Los términos "trabajo sexual" y "trabajadoras sexuales" reflejan la postura centrada en las personas que la ejercen, postura que supone una opción laboral. Sin embargo, que las mujeres se organicen en colectivos defensores de los derechos humanos y, en este caso, derechos humanos de las mujeres, contra la violencia, protegiendo su salud y el derecho de acceso a ella, son reivindicaciones que protegen y garantizan las condiciones en que se ejerce, pero no modifican las relaciones de dominación y subordinación entre el cliente y la proveedora de sexo.

No cambia el hecho de que el varón compra el cuerpo de la mujer. Para Rosa Dominga Trapasso, la prostitución es una negación del ejercicio de los derechos sexuales de mujeres y hombres, y como manifestación de explotación tendría que ser desterrada.

Cecilia Lipszyc sostiene que "el feminismo siempre ha entendido a la prostitución como una institución fundacional del patriarcado, la prostitución constituye una de las formas de violencia contra las mujeres" La prostitución, para la autora, se mantiene y propaga dentro del sistema cultural sexual que sustenta la demanda del sexo como servicio prestado por un objeto sexual subordinado y dócil, de ahí que la relación entre varones y mujeres sea asimétrica, de dominio y opresión.

Al reivindicar el nombre de "trabajadoras sexuales", se destaca la ubicación social de las personas vinculadas al comercio sexual, que se caracteriza por la condición variada y flexible del trabajo sexual. El trabajo sexual, a partir de la Ley En el artículo 2, se define que.

En Uruguay, hay en total unas 7. Es un requisito que el control se realice mensualmente para obtener la libreta que habilita a ejercer el meretricio. Sin embargo, el carnet demuestra que el control se realiza, pero no se explicita en qué situación de salud se encuentran los trabajadores sexuales. De acuerdo a la situación de salud de la paciente, el traslado a la localidad nos abre otras pistas de lo que subyace a la situación de la trabajadora sexual.

Esa necesidad de "protección" por parte del médico, de derivarla a otro colega, de enviarla a su localidad, podría ser una forma de "ocultar" una realidad, trasladar la situación de la mujer a otra institución.

Como la paciente lo expresa: Somos seres humanos, somos madres, somos hijas. Por nuestro trabajo no nos pueden discriminar de esa manera" De lo cual se desprende, también, la situación económica en la que se encuentran las mujeres en el Uruguay. Es decir, si bien, en el caso que analizamos, por un lado, el traslado de la paciente a su localidad implica que lo haga por sus propios medios, el traslado requiere, por el otro, que ese día deje de trabajar para ser atendida por otro médico; nos enfrentamos entonces a una doble victimización de la mujer.

María Vega Funes Martínez sostiene que la victimización primaria es una consecuencia de un delito, la persona siente que son vulnerados sus derechos como persona; es la víctima directa y como tal asume el rol de víctima.

La victimización secundaria es la respuesta que da el sistema a una víctima, respuesta que la hace revivir su papel de víctima, como sucede en el caso que analizamos. No solo es víctima de una falta de atención por parte del médico sino de la incomprensión del sistema. La persona recibe un trato inadecuado e injusto y existe un responsable de lo que le sucede: En la victimización secundaria, por otro lado, "la víctima se ve atacada y revive su papel de víctima, pero cabe agregar que el daño se da por parte de las instancias de las que ella espera ayuda, respeto y comprensión" Este tipo de respuestas frente a la víctima genera una mayor vulnerabilidad.

Delpino la dejó en una sala del hospital con una bolsa de suero" Sin embargo, ella expresa que intentó "con todo respeto plantear el caso a la Dirección del Hospital, pero la respuesta que tuvo fue que debían o bien hablar delante del Dr. De otra manera, la Directora del Hospital de Cardona no las atendería" Estamos frente a dos situaciones: La situación de las mujeres en relación con el empleo y el desempleo en Uruguay es compleja y se refleja en la inequidad de los hombres.

Estamos frente a la feminización de la pobreza , fenómeno relacionado a la situación que padecen las trabajadoras sexuales. Actualmente, "la mayoría de los 1.

La plataforma de acción aprobada por la "Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer", celebrada en Beijing en , expuso como una de las doce esferas de preocupación que requieren la adopción de medidas por parte de la comunidad internacional, los gobiernos y la sociedad civil, la carga persistente y cada vez mayor de pobreza que pesa sobre la mujer. Estas reivindicaciones se relacionan también con la necesidad de luchar por reconocimiento como colectivo vulnerado.

Pero también es una forma de continuar ahondando en los instrumentos, herramientas y legislaciones, tanto a nivel nacional como internacional, sobre la violencia y la violación de los derechos humanos de las mujeres.

Como ellas lo manifiestan, conocer sus derechos, en este caso, favorece a las mujeres que ven con mayor claridad la relación que se establece con el médico y la institución hospitalaria. Reconocen que la situación en la que se encuentran es de violencia, son concientes de que hay violencia contra sus cuerpos cuando no las atiende el médico, y en su reclamo asumen una postura política emprendiendo acciones contra el médico, denunciando la omisión de asistencia y la discriminación que ejerce también la institución en la figura de la directora.

Cabe reforzar valores culturales de sensibilidad de género y de equidad social, que se transmiten desde la familia y las instituciones educativas como un desafío y un compromiso de todas para transformar los modos actuales de conformación social.

La conformación de colectivos de mujeres organizadas para revindicar sus derechos es una forma de resistencia y ejercicio de una ciudadanía activa, que debe ser reconocida y valorada por la sociedad. Guía informativa", publicado en Internet, www. Visibilizando reflexiones, esfuerzos y divergencias", publicado en Internet, www. Asamblea General de las Naciones Unidas, "Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial", publicado en Internet, www.

Caicedo Cabañas, "Violencia contra las mujeres, un problema de poder", publicado en Internet , www. Conferencia de México, "Década de la Mujer", publicado en Internet, www. Femenías, María Luisa comp. Franco Sabiote, Encarna, "La pobreza de las mujeres", publicado en Internet, www. Healy, Grainne y O'Connor, "Los vínculos de unión entre la prostitución y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.

Hirigoyen, Marie-France, El acoso Moral. El maltrato psicológico en la vida cotidiana , Barcelona, Paidós, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, "Los derechos humanos de las mujeres: Kempadoo, Kamala, "Una reconceptualización de la prostitución", publicado en Internet, www. Lagarde, Marcela, Género y Feminismo: Lipszyc, Cecilia, Mujeres en Situación de Prostitución: Navarro, Marisa y Catherine R. Rubio, Ana "La teoría abolicionista de la prostitución desde una perspectiva feminista" en E.

Articulaciones sobre la violencia contra las mujeres.

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A otra de las figuras, posterior al "monstruo humano", Foucault la llama "individuo peligroso", al cual es imposible asignarle un sentido médico o un estatuto jurídico. El bautismo se practicaba con cada puta nueva que llegaba a local. Lecturas de la Liturgia de las Horas.

La mayoría de ticos nos sentimos avergonzados y tristes por estar presenciando escenas que hasta hace poco eran inconcebibles en nuestro país. Desde la fundación de la Iglesia ha habido cosas bastante peores que esta, de la que nadie se acuerda. Son ellas mismas las que fomentan la violencia. Lo peor es que lo han traído aquí también. Si son siempre como reflejan que son en estos momentos, han perdido varios puntos de humanidad. Menos mal que son pocos. Lo malo, si es poco, mejor.

Tony de New York. Con semejante nombre ya sabemos de que se trata todo esto y como debemos tener en cuenta su posición y prpuesta. Este tema no es en contra de la iglesia como tal, sino que no es posible que se nos diga a las mujeres que es nuestra culpa si un hombre nos viola o nos manosea mientras caminamos. Es un país libre y gracias a eso nos podemos expresar, hombres y mujeres por igual.

En Costa Rica es un descaro como los hombres se aprovechan de nosotras y hasta para subirnos al bus tenemos que estarnos cuidando para que no nos manoseen. Como se nota que los hombres no saben lo que es estar siempre temerosas por lo que nos puedan hacer. Si los que escriben estos comentarios son cristianos debería de ponerse a pensar que haría Cristo, ustedes creen que el haría esos comentarios? Y pues si creen que las mujeres somos las culpables de todo, pues deberían de irse a vivir al medio oriente.

Los agresores y violadores siempre encuestan una excusa para hacer las cosas que hacen, aunque andemos vestidas de monjas lo van a seguir haciendo porque desgraciadamente ya es parte de una cultura que no respeta nada, ni siquiera los derechos humanos.

Que pena que la iglesia use la influencia que tiene para hacer comentarios que lastiman a las mujeres y que fomentan la violencia. Oíga, si en su país hay hombres sucios con las mujeres no eche la culpa a la Iglesia sino a ustedes mismos como sociedad. Dejen ya de marear la perdiz con excusas baratas y no justifiquen el abuso e insulto contra los católicos hasta cuando protestan por el precio del Kg de pollo.

Estas jóvenes y muchachos actuaron sin haber leído el discurso completo de Mons. Ulloa, actuaron dirigidos por las frases descontextualizadas que les ofrecieron dos medios de comunicación. La frase textual de Mons. Kerelia, usted escribió esto, " Nunca dijo el obispo Ulloa semejante barbaridad. Todos los cristianos, tanto hombres como mujeres estamos llamados a vestir modestamente porque eso es una virtud agradable a Dios, no porque queramos ser populares.

Yo sé como se comportan muchos hombres en Costa Rica, pésimamente, pero también sé que echarle a la Iglesia la culpa de semejante comportamiento no es justo. Tomar el mensaje del obispo, tergiversarlo, y luego aprovechar la distorción de su mensaje, es un acto de cobardía, no de valentía. Si les importara la Iglesia, serían buenas hijas de la Iglesia y no estarían orgullosas de llamarse meretrices en las calles de la capital costarricense. Me parece un poco exagerado todo este asunto de "la Marcha".

Soy tico y católico y veo la cosa desde dos perspectivas. Si bien es cierto que el Obispo Ulloa hizo un comentario que no fue del agrado de toda la comunidad, también es cierto que no fue un comentario, digamos, tan ofensivo como para llevar a la gente a hacer semejante ridículo. Estas mujeres claman por respeto y dignidad, pero que dignidad hay en autodenominarse PUTA.

Creo que la respuesta es evidente. Cuando la paciente expresa que son seres humanos , " somos madres, somos hijas. Por nuestro trabajo no nos pueden discriminar de esa manera" 9 , ella reivindica el derecho a elegir sobre su cuerpo, el derecho al acceso a la salud; es un cuerpo que se resiste a ser domesticado, normalizado, a ser dócil dentro de una institución disciplinadora como es el hospital. A la paciente le exigen "la libreta de profilaxis", prueba de que la trabajadora sexual recibe los controles médicos obligatorios, que la avalan en cualquier punto del país.

Para ello es necesario contar con el "carnet de asistencia" 10 , todos estos mecanismos que la sociedad exige para desarticular el cuerpo y recomponerlo; se transforma el cuerpo en lo que Foucault ha denominado como "cuerpo dócil" 11 , un cuerpo que puede ser sometido, utilizado, transformado.

Los métodos de control, la libreta en este caso, garantizan una constante sujeción y le imponen una relación de docilidad-utilidad.

En el conocimiento respecto del cuerpo, el hospital oficia de lugar de formación y confrontación de los conocimientos, es el lugar adecuado de la disciplina médica. En el caso que analizamos, podemos observar que persisten los mecanismos de control y vigilancia de los cuerpos, que caracterizaban a la sociedad disciplinaria.

Nuevamente, la paciente es meretriz y, por lo tanto, se la excluye del derecho al acceso a la salud y se considera que hay que corregirla, porque subyace al discurso médico la concepción de que la prostitución es un comportamiento "anormal", desviado, fuera de la norma, fuera de la ley de la "naturaleza", que prescribe que el cuerpo de la mujer es el de la reproducción.

No solo se trata de un discurso médico y de los mecanismos de control social sobre el cuerpo: María del Carmen García Aguilar sostiene que "las mujeres han sido expropiadas de su cuerpo, su sexualidad y de su subjetividad por la ideología de este ancestral sistema llamado patriarcado" Una sociedad estratificada por géneros pone en evidencia la desigualdad entre los varones y las mujeres.

En el caso que estamos analizando, la desigualdad se evidencia en la exclusión de la mujer a la atención médica y en su deriva a otro médico, a otra localidad. Por otro lado, se jerarquizan las valoraciones sociales de las actividades de los géneros ya jerarquizados, de ahí que, cuando el trabajo de las mujeres se desvaloriza, en este caso el ejercicio de la prostitución, la desigualdad en términos de inequidad entre los sexos se reproduce y se mantiene debido a que los varones cuentan con los medios políticos, económicos, ideológicos y físicos para que perduren tales consideraciones.

En este caso, el médico cuenta con el apoyo del hospital, independientemente de las reivindicaciones de las mujeres. El médico, entonces, responde al mandato de la sociedad en su rol de médico: Delpino le dijo que no podía atenderse porque no tenía carnet de asistencia" El carnet no solo garantiza que sus portadores se puedan atender en cualquier hospital o sala a lo largo del país, sino que también asegura que ellos-as cuiden de sí mismos, de que se realizan los controles, por lo que el carnet pasa a ser el instrumento de dominio o expropiación del cuerpo de la mujer.

Pero, indaguemos ahora sobre el estatuto que adquiere la prostitución en el mundo, en general, para explorar la situación de la prostitución en el Uruguay, en particular.

Es decir que, para esta autora, la prostitución no es una opción laboral sino el producto del encubrimiento de las relaciones de poder, dominación y explotación. Por otro lado, la autora sostiene que la opción para ejercer la prostitución no ocurre en el vacío ni surge de la nada: La prostitución como fenómeno social es una modalidad de explotación basada en los roles sexuales y en una sociedad de mercado.

Es, entonces, un negocio rentable para los actores involucrados en él. Como expresión de poder, la prostitución pone al descubierto un concepto de sexualidad que privilegia la gratificación masculina a través de un acuerdo comercial caracterizado por la dominación y control de parte de quien paga para utilizar el cuerpo de la mujer: En nuestras sociedades caracterizadas como patriarcales, considerar el privilegio masculino sobre las mujeres parte del supuesto de que la sexualidad femenina tradicionalmente se orienta hacia la sumisión, la pasividad, de ahí que la inseguridad y vulnerabilidad de la mujer ha operado en provecho de la dominación sexual masculina.

El abuso sexual opera como mecanismo que transmite un doble mensaje para las mujeres: Todas las medidas para erradicar, controlar o legalizar la prostitución se focalizan en las mujeres, siendo el cliente el gran ausente. Son las mujeres quienes son "controladas", "registradas", las que tienen que acudir al "control sanitario". Ellos demandan los "servicios" de las mujeres prostitutas, pero no adquieren una libreta de profilaxis a la hora de la demanda, son los que gozan de invisibilidad, inmunidad y de protección.

Los términos "trabajo sexual" y "trabajadoras sexuales" reflejan la postura centrada en las personas que la ejercen, postura que supone una opción laboral. Sin embargo, que las mujeres se organicen en colectivos defensores de los derechos humanos y, en este caso, derechos humanos de las mujeres, contra la violencia, protegiendo su salud y el derecho de acceso a ella, son reivindicaciones que protegen y garantizan las condiciones en que se ejerce, pero no modifican las relaciones de dominación y subordinación entre el cliente y la proveedora de sexo.

No cambia el hecho de que el varón compra el cuerpo de la mujer. Para Rosa Dominga Trapasso, la prostitución es una negación del ejercicio de los derechos sexuales de mujeres y hombres, y como manifestación de explotación tendría que ser desterrada.

Cecilia Lipszyc sostiene que "el feminismo siempre ha entendido a la prostitución como una institución fundacional del patriarcado, la prostitución constituye una de las formas de violencia contra las mujeres" La prostitución, para la autora, se mantiene y propaga dentro del sistema cultural sexual que sustenta la demanda del sexo como servicio prestado por un objeto sexual subordinado y dócil, de ahí que la relación entre varones y mujeres sea asimétrica, de dominio y opresión.

Al reivindicar el nombre de "trabajadoras sexuales", se destaca la ubicación social de las personas vinculadas al comercio sexual, que se caracteriza por la condición variada y flexible del trabajo sexual. El trabajo sexual, a partir de la Ley En el artículo 2, se define que. En Uruguay, hay en total unas 7. Es un requisito que el control se realice mensualmente para obtener la libreta que habilita a ejercer el meretricio. Sin embargo, el carnet demuestra que el control se realiza, pero no se explicita en qué situación de salud se encuentran los trabajadores sexuales.

De acuerdo a la situación de salud de la paciente, el traslado a la localidad nos abre otras pistas de lo que subyace a la situación de la trabajadora sexual. Esa necesidad de "protección" por parte del médico, de derivarla a otro colega, de enviarla a su localidad, podría ser una forma de "ocultar" una realidad, trasladar la situación de la mujer a otra institución.

Como la paciente lo expresa: Somos seres humanos, somos madres, somos hijas. Por nuestro trabajo no nos pueden discriminar de esa manera" De lo cual se desprende, también, la situación económica en la que se encuentran las mujeres en el Uruguay. Es decir, si bien, en el caso que analizamos, por un lado, el traslado de la paciente a su localidad implica que lo haga por sus propios medios, el traslado requiere, por el otro, que ese día deje de trabajar para ser atendida por otro médico; nos enfrentamos entonces a una doble victimización de la mujer.

María Vega Funes Martínez sostiene que la victimización primaria es una consecuencia de un delito, la persona siente que son vulnerados sus derechos como persona; es la víctima directa y como tal asume el rol de víctima.

La victimización secundaria es la respuesta que da el sistema a una víctima, respuesta que la hace revivir su papel de víctima, como sucede en el caso que analizamos.

No solo es víctima de una falta de atención por parte del médico sino de la incomprensión del sistema. La persona recibe un trato inadecuado e injusto y existe un responsable de lo que le sucede: En la victimización secundaria, por otro lado, "la víctima se ve atacada y revive su papel de víctima, pero cabe agregar que el daño se da por parte de las instancias de las que ella espera ayuda, respeto y comprensión" Este tipo de respuestas frente a la víctima genera una mayor vulnerabilidad.

Delpino la dejó en una sala del hospital con una bolsa de suero" Sin embargo, ella expresa que intentó "con todo respeto plantear el caso a la Dirección del Hospital, pero la respuesta que tuvo fue que debían o bien hablar delante del Dr. De otra manera, la Directora del Hospital de Cardona no las atendería" Estamos frente a dos situaciones: La situación de las mujeres en relación con el empleo y el desempleo en Uruguay es compleja y se refleja en la inequidad de los hombres.

Estamos frente a la feminización de la pobreza , fenómeno relacionado a la situación que padecen las trabajadoras sexuales. Actualmente, "la mayoría de los 1. La plataforma de acción aprobada por la "Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer", celebrada en Beijing en , expuso como una de las doce esferas de preocupación que requieren la adopción de medidas por parte de la comunidad internacional, los gobiernos y la sociedad civil, la carga persistente y cada vez mayor de pobreza que pesa sobre la mujer.

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